Planificación y orden en una ciudad (Cajabamba)

Por: Guillermo SILVA

Para gestionar el futuro de una ciudad, la clave es la planificación mediante el análisis y la observación de nuestro ámbito. Cada ciudad está condicionada a diversas innovaciones, dependiendo de aspectos: sociales, económicos, ecológicos, culturales y políticos. Estos cambios que se originan crean confusión y desconcierto en la población, dando la sensación que aumentan los riesgos, los retos y desafíos para una ciudad.

El análisis y la percepción de nuestro medio habitual, nos permitirá identificar las debilidades y fortalezas, así como las amenazas y las oportunidades para conceptualizar una buena dirección (análisis FODA), donde el rol principal estará en la planificación de la ciudad. Con la información que obtengamos se tendrá que adoptar decisiones, definiendo objetivos, estrategias y planes, con la finalidad de conseguir el modelo local deseado por los ciudadanos para vivir, trabajar y descansar.

La planificación es un proceso de debate ciudadano sobre la situación actual, una justificación acerca de las posibilidades a corto, mediano y largo plazo. Una ciudad tiene que enfrentarse a la gestión del cambio, mejorando el presente e instaurando su futuro. También, implica una fase de cuestionamiento, reflexión y renovación de una ciudad, por parte de los ciudadanos y del gobierno local.

En la planificación hay que tener en cuenta básicamente tres perspectivas: económicas, sociales y territoriales. En la perspectiva económica: agricultura, comercio, servicios, construcción, turismo y empleo. En la perspectiva social: educación, salud, cultura y deportes. Y en la perspectiva territorial: medio ambiente, infraestructuras, urbanismo y vivienda.

Entonces, la planificación supone una secuencia de creatividad y aporte de ideas por parte de los ciudadanos y autoridades, que genere una serie de medios, de asignación de recursos y de decisiones tácticas. Para esto, los principios de base serían: la participación ciudadana, el debate, el consenso, el compromiso y la colaboración público-privada.

Junto a la planificación, está el orden cuyo objetivo sería de regenerar las conductas y los hábitos de los ciudadanos. El orden es importante dentro de la convivencia espacial y social entre los habitantes de una ciudad. Para dar forma a la ciudad y conducir la transformación que en esta se van sucediendo, necesitamos del orden. La ciudad es un escenario desde el cual se articula la competencia de actores sociales y donde el orden es elemental.

Para terminar, como quisiéramos que, Cajabamba sea una ciudad atractiva, de todos y para todos, donde podamos vivir en paz y tranquilidad. Donde sus habitantes y sus visitantes, estén contentos y felices de estar acá. Que tengamos una buena calidad de vida. ¡Este es nuestro desafío!