¿Camino a la Unión Latinoamericana?

Por Guillermo Silva Rodríguez

En el contexto de la globalización de la economía y con la intervención especulativa que conlleva el descenso del petróleo, los precios elevados de las materias primas y minerales, están provocando el malestar y descontento de las poblaciones, en diversas partes del mundo.

Los Estados Unidos (USA) caracterizado por un modelo de desarrollo, donde el consumo y el derroche no tienen fin, está terminando con la abundancia de las materias primas en nuestro planeta. Pues, el ecosistema terrestre no soportará por mucho tiempo su política y dinámica destructiva y de sobreexplotación.

Y por su suerte o tal vez, su mala suerte, nuestra América Latina es y será uno de los principales protagonistas de este cambio, por la abundancia de sus reservas, en combustibles, agua y biodiversidad. Pero también, por los minerales necesarios y estratégicos para producir energía alternativa, al petróleo y al gas.

Nuestra región es igualmente zona productora de biocombustibles, de aceite de soya o soja, importante elemento para el biodiesel.

En Latinoamérica encontramos varios minerales que sirven para la producción de la energía nuclear. Uno de ellos es el Litio (Li) que, con el hidrogeno, se produce el Tritio, elemento básico para el funcionamiento de las centrales nucleares. El Litio, también sirve para la fabricación de baterías de autos eléctricos. Algunos piensan que, será el sucesor del petróleo (Bolivia tiene alrededor del 50% a nivel mundial). Igualmente, la región posee reservas de coltan o coltán (mezcla de columbita y tantalita), material de base en la fabricación de GPS, condensadores y de microcomponentes en las computadoras, celulares, juegos video, satélites, misiles teledirigidos, otros.

La alianza energética, principalmente entre el Brasil, Venezuela y Bolivia ha empezado a transformar el orden internacional. Esta alianza: petróleo-litio-etanol, esta imponiéndose con sus reglas y condiciones. Por eso, están buscando otros países de la región con miras a su integración. Ecuador, ya lo hizo y me parece que, le seguirá el Perú. Aunque hay que hacer los ajustes necesarios en sus programas, sobre todo en lo comunitario y social.

Entonces, una América Latina unida e integrada es la peor pesadilla para los círculos de poder americanos, por eso estos buscan la desestabilización en algunos países. Aunque las empresas transnacionales se aprovechan todavía de muchas partes de la región, ocupando inmensas áreas de terrenos y bosques que necesitan para su explotación, así como del agua. Vemos los conflictos que tienen con las poblaciones locales y los gobiernos solo reducen las protestas y manifestaciones sociales, únicamente con políticas de asistencia, en lugar de erradicar la pobreza en estos lugares.

Para terminar, una simple observación sobre la región de Cajamarca, en donde la extracción de minerales tiene ya varios años, podríamos preguntarnos: ¿Se han creado industrias locales?, ¿Se ha mejorado la situación socio-económica de la población? … Hay solamente un asistencialismo. El Abuelo Cesar de Cajabamba, nos decía: En el norte los Estados Unidos de América y en el sur, los Estados Desunidos…