La educación en Cajabamba: Época incaica, Virreynato y Republicana

LA EDUCACION TRADICONAL
Haciendo una ligera descripción del desenvolvimiento del proceso educativo en la provincia de Cajabamba, necesariamente tenemos que ocuparnos de la educación tradicional que se impartía en las escuelas a través de las diferentes épocas de la historia, basándonos en algunas fuentes históricas escritas que nos sirvan de fundamento y sustento. Paralelamente iremos haciéndonos una interpretación del desarrollo del proceso educativo, a través del tiempo en cada una de las épocas de la historia.


1.- Época incaica
Foto refrencial
No hemos encontrado ninguna referencia específica de la educación en Cajabamba, durante la época incaica; solo las referencias generales que nos da la Historia del Perú, acerca de que los hijos de la nobleza inca eran educados en el Yachaihuasi, una especia de escuela que funcionaba en el Cuzco, allí eran instruidos por la amautas que eran unos hombres sabios en su época, que poseían todos los conocimientos de su tiempo. Eran instruidos en el arte del gobierno, en el arte militar, en la historia del imperio, así mismo en el idioma quechua, en el manejo de los quipus, así como en conocimientos astronómicos. Su objetivo era preparar a la clase dirigente, o sea a los hombres que iban a tener a su cargo el gobierno del Imperio. Hay que hacer notar que esta escuela no era para los hijos del pueblo.

Cuando el Inca Túpac Yupanqui conquistó el Reino de Huamachuco, al que pertenecía la Huaranga de los Lluchos, que habitaban todo el territorio de lo que hoy es la provincia de Cajabamba; este inca trajo un ayllu de Mitmas Incas Orejones del Cuzco, que pertenecientes a la nobleza Incaica, a quienes se había responsabilizado el mando y control total de esta zona conquistada.

No hemos hallado datos acerca de si los hijos de los curacas o jefes de este ayllu de nobles eran enviados o no a educarse en el Yachaihuasi del Cuzco; pero si hay una referencia sobre los hijos del Curaca de Llucho, en el sentido que eran llevados para recibir educación en el palacio del Tutricut o Gobernador Inca en Huamachuco, allí permanecían uno o dos años aprendiendo el runa simi (quechua) culto, la religión solar y la manera de pensar de la clase dominante. Únicamente los hijos del curaca de la provincia o sea del Reino de Huamachuco y en ocasiones muy rarísimas los de guarangas eran conducidas al Cuzco.

Para los hijos del pueblo era la familia y el ayllu quienes tenían a su cargo la educación de los menores, pues no había escuelas como ahora para educar a los hijos del pueblo; la escuela era únicamente para los hijos de los nobles, en el Yachaihuasi del Cuzco. Por lo tanto la educación en el incanato fue clasista y discriminatoria.

2.- Época del virreinato.
Foto referencial
A partir de esta época el proceso que ha seguido la educación en Cajabamba es similar al seguido en el resto del departamento de Cajamarca y otros del país. Durante el virreinato o colonia la educación elemental que se impartía a la población nativa, tenía por objeto especial la catequización y cristianización y que el alumno conociera lo más básico de la lectura, escritura y cálculo elemental., así como las reglas del comportamiento y el conocimiento del catequismo cristiano. Las escuelas eran básicamente para los hijos de los curacas o caciques de ayllus y de guarangas. Por lo tanto, eran una educación también clasista y discriminatoria, y tenía una orientación netamente religiosa.

Cuando el Obispo de Trujillo, Monseñor Baltazar Jaime Martínez de Compañón, visito la región de Huamachuco, Cajamarca en los años de 1782 y 1784 se dirigió al Rey de España pidiéndole la fundación de escuelas para los indígenas; se sabe que durante sus visitas fundó seis escuelas para los pueblos de Cajamarca, una de las cuales se estableció en Cajabamba, en la doctrina o curato de San Nicolás de Tolentino a cargo de los frayles agustinos.

Durante el Virreynato, para los indígenas, continuaba las mismas clases sociales, los apos o señores y los parques.

Los apos o señores están formados por los curacas tanto de ayllus como de guarangas, a ellos los españoles les dominaban “los principales”; ellos sabían leer y escribir, pues las escuelas fueron creados para ellos. En cambio los “parques o plebes” formada por los ayllus recibían de los españoles el nombre de “el común” o “indios”, ellos no sabían leer ni escribir , para ellos no fueron las escuelas ; por eso decimos que la educación en el virreinato fue también clasista y discriminatoria. Asi que primó la educación durante toda la época virreinal, durante la emancipación y aun en los primeros años de la república.

3.- Época Republicana
Después de la independencia del Perú, si bien es cierto que los dispositivos legales de la naciente república, determinaban la terminación del sistema educativo colonial, sin embargo siguió imperando de hecho por mucho tiempo más, con un sistema educativo desordenando; en 1825 el gobierno creó una escuela de primeras letras en Cajabamba.

Así prosiguió la educación hasta llegar el gobierno del general Ramón Castilla y marquesado, quien en su primer gobierno en junio de 1850 estableció el primer reglamento de la instrucción pública, por el cual el estado asumió la dirección y administración de la educación en el país constituyendo el primer esfuerzo para organizar la educación en el Perú. Este reglamento clasificó los centros educativos en tres grupos: escuelas para la instrucción primaria, colegios para la instrucción secundaria, colegios superiores y universidades para la educación superior. También establecía el régimen de la institución privada o particular. Se estableció que quienes desearan laborar en la docencia, debería someterse a exámenes especiales, para adquirir una plaza.

El mismo presidente el año de 1858 establece la escuela normal central de donde debería salir profesores idóneos que propaguen en los departamentos de la republica la instrucción primaria gratuita, en ella estudiarían alumnos externos y también cuarenta internos escogidos y nombrados por los prefectos para ocupar la becas establecidas para cada departamento. En esta ley también se establecía “que los alumnos que se excusen de cumplir con el deber que contraen de desempeñar por cinco años en su departamento los cargos para los que se les declare expeditos, serán compelidos, y sometidos a juicio en caso de resistencia”. Esta escuela normal tendría una escuela práctica de párvulos (niños), donde los normalistas pongan en práctica los métodos pedagógicos aprendidos. “esta escuela normal central empezó a funcionar el año 1859 siendo su primer director contratado el pedagogo ingles Miguel Estorch y como primer profesor el inglés Jorge Brown. Funcionaría con un presupuesto de 16, 796 pesos anuales”.

En su segundo gobierno el Presidente Ramón Castilla y Marquezado, en abril de 1855 aprueba otro reglamento de instrucción pública, el cual tuvo vigencia hasta 1876, teniendo una orientación liberal. Por este reglamento se creó la dirección general de estudios en el ministerio de instrucción y estableció tres grados para la instrucción: popular en las escuelas, media en los colegios y especial en las Universidades e Institutos Profesionales.

La instrucción se debía financiar con: el presupuesto de instrucción, con las rentas que debían proporcionar las municipalidades y con las cuotas que deberían pagar lo padres de familia que pudieran pagarla. Pero como el Estado y las Municipalidades desatendieron las escuelas por falta de recursos, la educación cayó en abandono.

La instrucción popular (primaria) era obligatoria y el padre de familia que no enviaba a sus hijos a la escuela, se hacía acreedor a una multa.

REGLAMENTO GENERAL DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA DE 1876
El gobierno de Don Manuel Pardo y Lavalle en marzo de 1876 promulgó un nuevo Reglamento General de Instrucción Pública, el cual establecía la instrucción primaria obligatoria y gratuita en su primer grado (1er y 2do años) y entregaba la dirección y administración de la instrucción primaria a las Municipalidades, y la instrucción media, que no era obligatoria a cargo de los Concejos Departamentales.

En Cajabamba no se pudo cumplir con esta disposición, por las exiguas rentas con que contaba la municipalidad provincial y sólo fue posible dar cumplimiento a esta disposición, a partir del año 1889. Este reglamento también establecía el régimen de la instrucción privada, funcionaron esporádicamente por cortos lapsos en la ciudad de Cajabamba algunos centros educativos particulares siendo los principales:


  • La escuela del Presbítero Pablo Manuel Honores de 1877 a 1879.
  • La escuela de don José María Rojas en 1877.
  • El colegio particular llamado “Instituto Preparatorio” dirigido por el Presbítero don Santiago Vásquez, plantel que fue el único que funcionó durante todo el tiempo que duró la guerra con Chile, desde 1878 hasta 1884; también el único que impartió educación primaria y secundaria, aunque por corto tiempo.

Según los libros de Actas del Concejo Municipal, el 12 de Octubre de 1885 se concede licencia a la señora Corina Vereau para una Escuela Particular de Primaria de niñas y el Concejo le proporciona un local.
- En 1886 aparece la Escuela Particular “Liceo Peruano” dirigida por su propietario el señor Nicanor Cabrera, este plantel llegó hasta 1889 funcionando como Escuela Particular Subvencionada, es decir que el Municipio le proporcionaba un local que era propiedad de la Municipalidad y una pequeña subvención para ayudar a su funcionamiento.

- Junto a esta Escuela también llegó el año 1889 otra Escuela Particular Subvencionada cuya propietaria era la señorita María Antonieta Sheen Gálvez, que empezó a funcionar también en 1886.

ESCUELAS MUNICIPALES
En sesión de Concejo Provincial de 19 de mayo de 1889 se acordó: “la conversión de las escuelas particulares subvencionadas en escuelas municipales de acuerdo al reglamento de 1876”. Así se convierten las dos escuelas particulares subvencionadas del señor Nicanor Cabrera y de la señorita María Antonieta Sheen en: escuela municipal de 2do grado de varones y escuela municipal de 2 grado de niñas, siempre bajo la dirección del señor Cabrera y Srta. Sheen Gálvez respectivamente. Estas dos escuelas municipales, más otras dos de creación posterior (1892), funcionaron bajo el régimen del Reglamento de 1876 como Escuelas Municipales hasta fines del año 1905.
En el año de 1902 tomaron las siguientes numeraciones:

  • Escuela municipal de varones Nº 1- Director Sr. Juan Francisco Miranda.
  • Escuela municipal de varones Nº 2- Director Sr. Manuel Jesús Paz Torres.
  • Escuela municipal de niñas Nº 3- Directora Srta. María Jesús Salcedo.
  • Escuela municipal de niñas Nº 4- Directora Srta. María Antonieta Sheen Gálvez.

ESCUELAS FISCALES
En 1905 durante el primer gobierno del doctor José Pardo y Barreda, presidente que dio un gran impulso a la educación nacional, se crearon en todas las provincias del Perú las escuelas fiscales elementales que impartían obligatoria y gratuitamente la educación primaria de 1º y 2do año, creadas por resoluciones supremas del 27 de marzo y 1ero de abril; se llamaron escuelas fiscales porque económicamente se sostenían con dinero del fisco, es decir del tesoro público o del estado. Además se promulgó la nueva ley de educación número 162 de fecha 05 de diciembre de 1905, que en su artículo terceo decía “el poder ejecutivo resume la dirección y la administración de la enseñanza primaria. La dirección general de instrucción primaria y los inspectores provinciales, quedan subordinados al ministro del ramo, siendo de su cargo todo lo concerniente a la parte técnica y administrativas de las escuelas.”

En Cajabamba estas escuelas fiscales llegaron a instalarse recién el 15 de marzo de1906, osea al año siguiente transformando las escuelas existentes hasta 1905, asignándoles la numeración correlativa a partir del número 1101 y sucesivamente hacia adelante conforme se iba creando cada año así: 11-01-11-05-11-03-11-04-1105. Etc.
Estas escuelas fiscales elementales, creadas en Cajabamba, fueron las siguientes:
1. Escuela Fiscal de Varones Nº 1101-Cajabamba (1928 transformada en centro escolar Nº 111)
2. Escuela Fiscal de Varones Nº 1102-Cajabamba (1928 transformada en centro escolar Nº 113)
3. Escuela Fiscal Mixta Nº 1103-Cajabamba
4. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1104-Cajabamba (1908 transformada en centro escolar Nº 112)
5. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1105-Cajabamba
6. Escuela Fiscal de Varones Nº 1106-La Pampa Grande
7. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1107-La Pampa Grande
8. Escuela Fiscal de Varones Nº 1108-Nuñumabamba
9. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1109-Nuñumabamba
10. Escuela Fiscal de Varones Nº 1110-Huayllabamba
11. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1111-Huayllabamba
12. Escuela Fiscal de Varones Nº 1112-Colcabamba
13. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1113-Huayllabamba
14. Escuela Fiscal Mixta Nº 1114-Quingray Cruz
DISTRITOS
15. Escuela Fiscal de Varones Nº 1115- Cachachi
16. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1116-Cachachi
17. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1117-Sayapullo
18. Escuela Fiscal de Varones Nº 1118-Sitacocha
19. Escuela Fiscal de Mujeres Nº 1119-Sitacocha
20. Escuela Fiscal Mixta Nº 1120-Cauday
21. Escuela Fiscal de Varones Nº 1118-Sayapullo
De estas 21 escuelas, tres de ellas se conformaron en 1908 y 1928 en centro escolares ofreciendo desde entonces estudios completos de educación Primaria de 1º a 5º año, según el artículo 5 de la ley Nº162; otras en años sucesivos fueron Reubicadas a caseríos donde había mayor población escolar; algunas cambiaron de numeración, pero dentro de la mismas serie y varias otras conservaron la misma numeración hasta el año 1971, cuando por resolución, al aplicarse la reforma educativa de gobierno del General Velazco.
El mismo año de 1905 el gobierno del presidente José Pardo y Varreda reabrió la escuela normal de varones de Lima, bajo la dirección de Pedagogo Belga Isidoro Poyri; en este plantel se otorga becas integrales a dos o tres alumnos de cada departamento, para seguir estudios y graduarse como normalistas de educación primaria. Varios cajabambinos lograron estudiar bajo este sistema entre ellos mencionaremos a: Alejandro Segundo Lescano Jimenez, Celso Benigno Calderon Serqueira, Maximo del Rosario Barrueto Contreras, Grimaldo Genaro Briceño Navarro, Victor Miranda Ramal, Tomas Jaime Sheen Murga, entro otros.
Durante el gobierno del Presidente Augusto B. Legía siendo diputado de Cajabamba el ingeniero Fermin Malaga Santolaya, el año 1928 el centro escolar Nº 117 tenía ya taller de herrería y carpinteria.
En el año de 1930 los dos centro escolares de varones nros.111 y 113 recibían cinco clases teóricas cada semana, distribuidos a razón de una hora diaria a cada sección de lunes a viernes y una hora práctica en el Jardín escolar los días sábados. En este mismo año el profesor tenia taller de carpintería era el evadista Don José Espinoza Rubio y en el taller de herrería el profesor Juan C. Nieto.
En la década de 1940 por resolución suprema Nº 1054 de28 de abril de 1948 fue aprobada la campaña de Ruralización de las escuelas primarias de la provincia de Cajabamba, los autores de este proyecto fueron el inspector de educación normalista Manuel Alvares Cachi y el profesor Juan Antonio Mendoza Magno, el fin consistía en introducir en las escuelas la enseñanza teórica en la siembra de hortalizas en los huertos escolares y la crianza de animales menores como cuyes, conejos, gallina y abejas en las granjas escolares, para ellos tuvo que incluirse en el plan de estudios estos conocimientos básicos.
Se escogieron escuela pilotos y a su alrededor por cercanía otras escuelas subsidiarias.
Las escuelas piloto tuvieron que establecer huertos y granjas escolares y la enseñanza corría a cargo de profesores técnicos- agropecuarios la campaña en si empezó el año 1946 cuando llego como inspector de educación el normalista Manuel Alvares Cachi, siendo aprobado el proyecto posteriormente en 1948 intensificándose el año 1949, decayendo con el siguiente inspector de educación, volvieron a reactivarse en 1953 hasta 1955 con el nuevo inspector normalista Napaico Córdova; siempre se contó con el apoyo incondicional del diputado comandante Leoncio Martínez Vereau, quien conseguía las partidas económicas para la compra de los terrenos donde se instalaban los huertos y granjas escolares y para la dotación de herramientas.
El 03 de enero de 1948 a las diez de la mañana con un lleno total de maestros y público insigne pedagogo y catedrático Doc. José Antonio Encinas, expuso una importante y valiosa conferencia pedagógica exponiendo el tema RELACIONES ENTRE EL HOGAR Y LA ESCUELA, habiendo sido expresamente invitado por su paisano el señor J. Guillermo Guevara Yanez, natural de cusco, quien desempeña en ese año el cargo de alcalde provincial de Cajabamba. Doy fe de ello porque asistí como oyente siendo alumno del colegio nacional José Gálvez en las décadas de 1950 y 1960 las escuelas más antiguas de la ciudad 111 y 112 así como la principal de algunos distritos se transformaron en las escuelas pre vocacionales urbanas y rurales impartiéndose la educación técnica elemental a cargo de profesores técnicos y dotándolas de nuevas herramientas, así se trabajó con eficiencia y responsabilidad, empeño, orden y disciplina empleando el método de proyectos hasta 1971 inclusive.
Cabe destacar que desde 1940 año en que se realizó la primera exposición de trabajos artesanales y agropecuarios hasta 1971, eventos que se organizaban anualmente con motivo de la celebración de la feria patronal de Cajabamba, la primera semana de octubre, constituían certámenes ¡para propios y extraños por la calidad y variedad de trabajos que se expresan siendo fruto de la labor de los alumnos hábilmente dirigido por los profesores técnicos en todas las escuelas de la provincia.
Lamentablemente con la implantación de la Reforma Educativa de 1972 se cerraron los talleres, huertos y granjas escolares tanto en las Escuelas como en los institutos Técnicos de nivel secundario; siendo destacados los profesores técnicos, a servir como profesores comunes con sección; asi empezó paulatina y progresivamente un grave retroceso de todo lo que se había avanzado en materia de educación técnica desde 1930 a 1971, también como en educación común tanto en nivel primario como en el secundario retroceso que con los años a determinado la perdida de la calidad educativa, trayendo consigo la crisis de la educación en todo el país, situación que lamentablemente aún no podemos remotar.
Pienso en la reforma educativa de 1972 fracaso por múltiples razones.
- Estando bien concebida, pues en su planificación y elaboración participaron los mejores exponentes de la pedagogía nacional; pero paradójicamente en su aplicación se falló enormemente, pues el magisterio no fue preparado anticipadamente para recibir la correcta implementación técnico- pedagógico y por el contrario le dieron mayor importancia a la implementación ideológica-política.
- La implementación resultó muy apresurada.
- El magisterio comenzó desde entonces un etapa de politización y la dirigencia sindical recayó en manos de un partido de izquierda radical, que trató por todos los medios de hacer fracasar la reforma.
- También la politización en las universidades y centros de formación magisterial intervinieron negativamente.
- La baja y triste situación económica que siempre recibió el magisterio nacional de todos los gobiernos de turno.
- El descenso de niveles académicos en la formación de los maestros, como consecuencia de la proliferación de institutos pedagógicos tantos nacionales y particulares. Las estadísticas dicen que anualmente egresan de los institutos 30,000 mil maestros, de los cuales solo 6,000 logran ocupar una plaza docente; motivo por el cual existen 150,00 maestros desocupados.
- La implantación de tecnologías educativas importadas de países desarrollados, sin mayor adaptación a nuestra realidad nacional.
- Pero sobre toda la falta de mística, de entrega total, de responsabilidad y honestidad de los maestros, salvo raras y dignas excepciones. No olvidemos que los maestros de antaño si no teníamos vocación magisterial, lo sabíamos suplir con un elevado grado de responsabilidad, honestidad y dedicación entera al trabajo.
Mi testimonio personal, que dejo escrito en estas páginas, en honor a la verdad y a mi experiencia vivida de maestro con 29 años de servicios oficiales hasta mi cesantía y luego doce años como profesor contratado en el Instituto Superior Pedagógico de mi terruño, me permiten juzgar imparcialmente que la mejor época que viví como alumno de la educación primaria y secundaria, están comprendidos desde el año de 1940 hasta 1971 pero sin olvidar de valoran también las décadas de 1920 a 1940 por las referencias que se tienen de este periodo sobre la calidad de educación de aquellos años, donde sobresalieron maestros muy destacados, como podrá leerse en las biografías al final de este capítulo.


Escribe Raul Urbina Paz