Semana Santa en Cajabamba

Taylor De la cruz | 2:16 p.m. |



1. DOMINGO DE RAMOS 
El Domingo de Ramos se inicia con la misa. Tras ese acto litúrgico, el Señor, quien posee especial sillón, es llevado con esmero hasta una cueva junto a la Peña del Olvido. De donde saldrá en procesión al medio día. El señor aparece montado en una burrita de gran gala, luciendo una hermosa túnica de terciopelo. 2.

LUNES SANTO: PROCESIÓN DEL SEÑOR DEL HUERTO
Se siente inusitado ajetreo en la iglesia; están poniendo en orden las creaciones de la imaginería para que intervengan en las patéticas escenas del Drama de la Pasión. Es el cuadro que abre las representaciones; el anda ha sido arreglada con arbustos de olivos y flores, Jesús con túnica violeta oscuro en un claro bosque, arrodillado y con las manos implorantes, alza la noble cabeza en éxtasis divino simulando la oración en el huerto de los olivos. Multitudes de fieles devotos sigue el anda en su recorrido por las calles de la ciudad, en noche clara y de gran plenilunio.

3. MARTES SANTO: PROCESIÓN DEL SEÑOR DE LA CAÑA
 Es la tercera procesión de la Semana Santa. Las andas del señor están bien iluminadas y adornadas con palmeras. Él, coronado de espinas, maneatado con un rudo cable y portando, como cetro, una caña; de allí que a esta imagen se conoce como “El Señor de la Caña”.

4. MIÉRCOLES SANTO: PROCESIÓN DE CRISTO NAZARENO
Por la noche es la procesión del señor de las Caídas. En enorme anda sobre un montículo aparece el Nazareno, con amplia túnica morada, coronado de espinas, sangrante la divina frente, mancillada la mejilla y cargando la pesada cruz sobre la cual ha de ser crucificado al día siguiente. Dramática y bella la imagen; impresiona y enternece. La copiosa muchedumbre camina triste y solemnemente. Los músicos tocando casi en sordina, acompañan con sus notas lastimeras la Vía Crucis procesional. En las esquinas se detiene silencioso el cortejo. Cesa la música; la nota patética íntima sube de punto con el simulacro de la “caída”.

La luminosa anda adornada con cirios, se ha detenido, los fieles ensayan cánticos tristes que suenan a falsete; el sacerdote, batiendo el incensario de plata con largas cadenas, con amplios gestos dramáticos, avienta bocanadas de perfume hacia Nuestro Señor, quien lentamente, va cayendo agobiado por el peso de la Cruz. Por el ingenioso juego de cordones que, muy hábilmente, maneja el sacristán, metido debajo del anda, la santa imagen vuelve a incorporarse suavemente para continuar el camino del calvario; mientras el anda de la Virgen de los Dolores, de hermosísima talla colonial, también por un ingenioso juego de cordones, mueve sus dos manos juntas, de abajo hacia arriba, hasta la altura de su rostro, semejando que con el paño blanco que lleva entre las dos manitas se enjugara las lágrimas, que cual perlas brillantes se deslizan por sus mejillas. Esta escena de dolor contricto aumenta la pena de los devotos acompañantes de esta hermosa y multitudinaria procesión, que termina a la entrada del templo, cuando se ha simulado la sétima caída del Nazareno Divino. Los varones cargan el anda del Señor y las damas el anda de la Virgen”.

 5. JUEVES SANTO: PROCESIÓN DEL CRISTO CRUCIFICADO
 “La imagen de talla natural, es impresionante. De sus manos y pies traspasados con clavos, da la apariencia que fluye la sangre a borbotones; su esbelto cuerpo desnudo acribillado de heridas, sólo un corto sudario morado cubre hasta las desolladas rodillas. La cabeza cae agobiada rozando con su barba nazarena la clavícula derecha. Una abundante mata de cabellos largos se esparce sobre la espalda llagada y, una larga crencha pende hacia el lado derecho acusando dramaticidad estética. Más atrás cargada sólo por mujeres va silenciosamente el anda de la Virgen Dolorosa, en hábito blanco y capa negra tachonada de adornos plateados, con el corazón de plata traspasado por agudos puñales.

 La Virgen eleva su pálida y sufriente faz perlada de lágrimas, hacia el Hijo de Dios crucificado”. Luego se pasa a hacer una adoración eucarística por parte de los grupos parroquiales y de la feligresía que ha asistido al templo, hasta la media noche.

6. VIERNES SANTO: VÍA CRUCIS Y PROCESIÓN DEL SANTO SEPULCRO
El Vía Crucis se realiza en la mañana del Viernes Santo trayendo en andas a la imagen del Señor Crucificado desde la capilla de San Isidro en el barrio de Pampa Grande hasta la Iglesia Matriz de Cajabamba, participando multitud de fieles del campo y la ciudad que vienen rezando el Vía Crucis en altares de antemano preparados en las portadas de algunas casas a lo largo de la avenida de tres kilómetros que separa ambos templos y entonando cánticos religiosos. En la noche se realiza la imponente procesión del Santo Sepulcro, Cristo yacente es conducido en una urna de cristales y madera; un hermoso manto blanco cubre el cuerpo de Nuestro Señor, sólo la divina cabeza se ve sobre un mullido cojín.

Toda la feligresía camina con paso leve, por lo general vestida de color negro, llevando ceras encendidas; una banda de músicos en todo el recorrido entona marchas religiosas. Detrás a distancia en andas artísticamente adornadas y levantadas sólamente por damas traen a la Virgen Dolorosa, hermosísima talla colonial, otra banda de músicos entona marchas plañideras en todo el trayecto. La patética procesión lentamente vuelve al templo y los compungidos acompañantes desfilan silenciosos hacia sus hogares.

7. SÁBADO DE GLORIA.
Litúrgicamente nos invita a reflexionar que Jesús está en el Sepulcro y todos aguardamos su resurrección.

8. DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN 
A las once de la mañana se celebra la Santa Misa en honor a Cristo Resucitado y seguidamente se realiza la Santa procesión en andas artísticamente decoradas, desplazándose alrededor de la Plaza de Armas en compañía de toda la feligresía que alegremente entona himnos de aleluya por la victoria de Cristo que ha vencido a la muerte.

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